Normalmente los sábados íbamos al cine para que mi hermana, a parte de hacer de 'cangura' de su hermana la menor -osea !yo!- tenía encima que ayudar a mi abuela a servir en el bar las Pepsis en botellas de cristal con el cuello infinito -que acababan rodando cine abajo- altramuces, pipas, caramelos Darling que se te pegaban a las muelas y no podías ni decir 'pescaufrito'. Bien, pues habia semanas que daban las famosas pelis de Drácula un personaje que desde siempre me dió un 'morbo' especial... Uno de los días, recuerdo haberlo pasado bastante mal viendo una de esas, que al llegar a casa le dije a mi madre que cuando dieran una peli del Drácula me castigara y no me dejara ir. Pero cuando al cabo de unos meses volvían a dar alguna, le pedía por favor que me dejara pleeeeaseee.
Un recuerdo para Christopher Lee, pero mención especial para mi Gary Oldman en la peli de Coppola.

